Buscar
¡Constantemente investigando, aprendiendo, evolucionando y compartiendo!

 

Disfruto concentrándome cada día en avanzar por encima y más allá de mis limitaciones, expandiendo cada vez más mi visión del mundo y de la vida.

 Disfruto también compartiendo con los demás mis conocimientos sobre la Ingeniería Del Cambio Emocional, la Programación Neuro-Lingüística y todo lo concerniente a la Psicología Conductual y el Óptimo Rendimiento Humano.

 Es un privilegio para mí tener la oportunidad de estar, no sólo formando y motivando a los demás a través de los diversos tipos de cursos y clinics que realizo, sino tener la oportunidad de llevar a cabo también unas especiales sesiones terapéuticas de entrenamiento personal.

 Si estás interesad@ en aprender más sobre como te podrían ayudar algunas de mis consultas privadas, contáctame directamente. Y si quieres conocer más sobre cualquiera de mis próximos eventos inscríbete aquí, o sígueme también en twitter.

 

Indice del Blog
jueves
may242012

Tomando Mejores Decisiones

Si te encuentras ahora mismo en una situación en la que tienes que tomar una importante decisión, bien sea para cambiar y mejorar ciertos aspectos de esa realidad, o bien sea para eliminarla completamente de tu existencia y seguir adelante con tu vida, lo que quiero compartir ahora contigo te podría ayudar.

Imagina que comienzas a caminar desde una ciudad llamada “Antes City”, hasta otra ciudad llamada “Después City”, y ambas están separadas por cien kilómetros de distancia. Al llegar al punto intermedio, a cincuenta kilómetros de cada una, no verás ninguna de las dos.

Cuando mires hacia atrás, hacia la ciudad “Antes City”, ya no serás capaz de divisarla. Cuando mires hacia delante, hacia la ciudad “Después City”, tampoco estará visible.

La ciudad “Antes Cityrepresenta todo lo que ha ocurrido antes de este preciso instante y la ciudad “Después Cityel futuro. El lugar en el que te hallas ahora mismo representa el “Presente”.

Ahora imagina que te pudieses elevar muy alto en el aire, unos cientos de metros por encima del lugar en el que te encuentras actualmente. A una cierta altura podrías divisar la ciudad “Antes City(de la que procedes), podrías ver también la ubicación que tienes en este instante en la carretera entre ambas (este es el momento “Presente”), y podrías divisar también la ciudad “Después City (tu posible futuro), todo ello con una sola mirada.

Ahora bien, cuando analizas de igual manera tu situación actual que quieres cambiar, te permitirá ver con gran claridad, el pasado, el presente y el futuro, bien sea algo que se encuentra dentro de tu vida personal como laboral. Te dejará ver además la forma en que cada parte de esta ecuación está afectando al resto de tu existencia y sus diferentes parcelas.

Cuando tienes suficientemente claro de dónde procedes, dónde te hallas en este momento y hacia dónde te diriges, estarás incrementando con efectividad tu planificación estratégica personal y mejorando además el proceso de establecer nuevos objetivos.

Existe otra estrategia mental que puedes emplear fácilmente para ayudarte a decidir con una mayor seguridad mientras incrementas también tus probabilidades de éxito en el futuro. Esta herramienta proviene del mundo de la empresa. En el ámbito empresarial existe lo que se llama “el planteamiento estratégico en base cero”, y simplemente significa que todos los gastos deben quedar justificados en cada año de funcionamiento o, de otro modo, son anulados.

En esta nueva forma de pensar que te sugiero, debes justificar todas y cada una de las decisiones tomadas en cualquier momento de tu vida, sometiéndolas a un riguroso análisis. ¿Cómo funciona exactamente? Muy sencillo. Te debes preguntar: “Siendo conocedor de lo que ahora sé, ¿volvería a tomar esta decisión, una y otra vez de la misma manera?”. Y si la respuesta es “no”. La siguiente pregunta es: “¿Con cuánta velocidad me puedo salir de esta situación?

Comienza por aplicar esta estrategia mental dentro del ámbito de las relaciones, y luego continua aplicándola en las demás áreas importantes de tu vida (física, mental, familiar, laboral...)

En el ámbito de las relaciones.

Por ejemplo, pregúntate. “¿Existe alguna relación, personal o de negocios, que NO volvería a establecer, si estuviese en mi mano?”

Y si tu respuesta es sí, pregúntate: “¿Con cuánta velocidad me puedo salir de esta situación de la forma más educada, honesta y amorosa?”

Otro ejemplo podría ser: ¿Existe algo que me haya comprometido a realizar con o para alguien, bien sea en términos de trabajo, de actividades sociales o de actividades comunitarias o familiares, que si lo tuviera que volver a hacer, no lo haría?

Y si la respuesta es sí, pregúntate inmediatamente: “¿Con cuánta velocidad me puedo salir de este compromiso de la forma más educada, honesta y amorosa?”

Aunque puede resultar a veces difícil tomar una nueva e importante decisión para cambiar una parte de tu vida, piensa en el precio que pagarás si no la tomas.

Reflexiona por un momento. ¿Cuánto te va a costar emocional, mental y físicamente continuar actuando así? ¿Cuánta energía te ha estado drenando ya tener que vivir de esta forma? Y, ¿cuáles son todas esas cosas que te has estado perdiendo día a día en tu vida por continuar viviendo como hasta ahora? Piénsalo.

Por otro lado, ¿cuáles serían cada una de las oportunas mejoras que entrarían rápidamente en tu vida si realizases hoy mismo un nuevo cambio en esa área en particular de tu vida? ¿Cómo te haría sentir eso? ¿Crecería tu sentido de control y orgullo personal al saber que estás tomando nuevamente las riendas de tu vida para vivirla realmente como tú la quieres vivir?

Imagina lo bien que te sentirás a partir de ahora cuando te des cuenta de que crear este nuevo cambio ha sido mucho más fácil de lo que creías. ¿Cómo enriquecerían también las demás áreas importantes de tu vida al tomar esta decisión? Si has sido capaz de cambiar esta situación exitosamente, ¿qué nuevos triunfos serás también capaz de manifestar en el futuro?

Comprométete pues en este instante a tomar por lo menos la primera decisión dentro de todo este proceso de cambio, brindándote así la oportunidad de crear otro poderoso impulso hacia adelante, mientras disfrutas cada día de tu vida forjando el nuevo destino que deseas y tanto mereces.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!


lunes
may212012

¿Una Década de Esfuerzo?

¿Cuánto tiempo estarías dispuesto a dedicar a lo largo de tu vida para resolver una importante y complicada dificultad? ¿Un día, una semana, un mes, un año, más de una año? ¿Una década?

El experto en matemáticas de Princeton, Andrew Wiles, que se propuso solucionar el problema de trescientos cincuenta años, conocido como el Teorema Final de Fermat, tenía diez años cuando se enteró de la existencia de ese problema matemático, y decidió resolverlo.

Durante toda su juventud trabajó en el problema y continuó haciéndolo siempre que sus obligaciones como profesor de matemáticas se lo permitían. En 1986, se puso a "trabajar en serio”.

Al final de siete años y quince mil horas de intensa investigación, resolvió el teorema. “No iba a darme por vencido. La cuestión era encontrar cuál era el método que servía”, dijo el tímido matemático.

Piensa ahora por un momento. ¿Cuánto tiempo estás dispuesto tú a concederte para resolver exitosamente en tu vida un importante problema, desafío o situación?

Peter Doskoch cita lo que los expertos llaman “la regla de la década”, que significa que “se requiere una década de esfuerzo o práctica para tener éxito en la mayoría de los emprendimientos, desde la administración de una ferretería a la redacción de guiones para telenovelas, y la voluntad de perseverar, a pesar de los obstáculos, es casi siempre un ingrediente esencial en cualquier tipo de logro”.

¿Estás preparado a invertir tú todo el tiempo que haga falta para solventar victoriosamente las situaciones más desafiantes de tu presente existencia, a fin de disfrutar así de una nueva y más prospera realidad?

En tal caso y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 


viernes
may182012

Mentalidad De Campeón

Todos tus pensamientos y todas tus creencias personales acarrean consigo consecuencias. Y son estas consecuencias las que cada día impulsan tu vida en una dirección en particular.

Algunas de ellas son útiles y te sirven para moverte adecuadamente por el mundo, ya que te ayudan a tomar buenas decisiones que repercuten de forma positiva tanto en ti mismo como en la gente que tienes a tu alrededor. Pero luego, existen esas otras creencias que habitan también en tu mente y que, en ciertos momentos y en ciertas situaciones, te acaban afectando, limitando y hasta empobreciendo la calidad de tu vida.

¿Cómo podemos entonces seleccionar las creencias más útiles para que nos ayuden cada día a potenciar al máximo nuestros recursos personales, y nos permitan alcanzar además nuestros mayores objetivos en la vida?

Desde muy joven siempre me he sentido muy atraído por todo tipo de destrezas humanas en cualquier área de la vida, esas conductas de óptimo rendimiento que podríamos calificar como de “fuera de serie”. He estado observando y estudiando a lo largo de mi existencia a los individuos más exitosos en distintas disciplinas para descubrir, entre otras cosas, cuáles eran sus creencias personales, y conocer de primera mano esa singular manera de pensar que les separa del resto.

Si te paras a reflexionar, te darás cuenta de que existen dos formas básicas de aprender: Por tu propia cuenta, aunque con esta forma acabas con muchos chichones en la cabeza, o a través de las experiencias de aquellas personas que ya se encuentran donde tú ahora quieres llegar. 

¿Para qué querrías invertir tiempo, energía y terminar con muchos moratones con el fin de reinventar la rueda, cuando puedes aprovechar las estrategias exitosas de aquellos que ya han triunfado?

Y puede que ahora estés pensando, ¿y cómo sé cuáles son las creencias más potenciadoras que me ayudarán a conectar rápidamente con mis innatos talentos personales, permitiéndome así mejorar drasticamenete mi rendimiento personal?

Existen varias maneras de hacerlo, aunque la que quiero compartir hoy contigo es muy sencilla. Escucha primero las creencias que ya poseen las personas más exitosas dentro de cualquier ámbito de actuación, aquellas personas que han logrado lo que tú ahora quieres conseguir. Porque una vez hayas hecho esto, podrás luego importarlas a tu vida y adoptarlas como una parte más de tu ser.

Piensa ahora por un momento. ¿Qué valor tendría para ti exponerte ahora a las creencias de un verdadero triunfador?

Hace ya unos años durante una entrevista de radio, el campeón mundial de tenis del momento estaba siendo entre­vistado cuando le preguntaron, "¿Ha sido usted siempre un campeón?"

"No", contestó. “Aunque, cuando era más joven, había sido seleccionado como una futura promesa. A pesar de que otros muchachos eran mejores que yo y parecían estar más dotados, yo solía jugar contra las mejores de las chicas, que eran unos contrincantes más apropiados para mí que los chicos que destacaban y tenían un mayor talento natural”.

"¿Y dónde están ahora esos chicos?", le preguntó el entrevistador. "¿Qué fue de todos ellos?".

"Pues", dijo el antiguo campeón, "sencillamente no triun­faron. A pesar de todo su talento no tenían lo que hace falta".

"¿Y qué es lo que hace falta?", preguntó expectante el entrevistador.

"Tienes que quererlo lo bastante".

"¿Es ese el secreto?" le preguntó el entrevistador.

"Hay algo más. Se requiere disciplina. Al margen del talen­to natural que tengas, tienes que tener disciplina para alimen­tarlo y desarrollarlo. Tienes que establecer un orden de priori­dades y renunciar a muchas cosas que pueden parecer tam­bién muy atractivas".

 "Pero hay otra cosa más", dijo el antiguo as del tenis.

"Y es más dura y exigente que las dos primeras juntas. Se necesita hu­mildad, no importa lo bueno que seas. Se necesita humildad para escuchar a los preparadores, aceptar consejos, probar otras posibilidades y admitir que no lo sabes todo. La retroalimentación es el desayuno de los campeones. Estas tres cosas son el secre­to de mi éxito".

¿Crees que las creencias de este campeón mundial y famoso tenista conocido como Boris Becker, podrían ayudarte a ti también a impulsar tu vida a unos nuevos niveles de éxito y logro personal?

Imagina cómo mejoraría tu vida si a partir de hoy, desarrollaras ese insaciable deseo de perseguir de forma imparable cada uno de tus más anhelados objetivos. Y, si una vez desarrollado ese ferviente deseo interno fueras también capaz de disparar por las nubes tu presente nivel de disciplina personal, ¿cuánto más mejorarías en cada uno de los distintos ámbitos de tu vida en los que ahora quieres prosperar?

Como dijo Abraham Lincoln en cierta ocasión: “Que algunos hayan tenido mucho éxito demuestra que otros también lo pueden tener”.

Y para mí, el éxito significa sencillamente obtener lo que uno quiere.

Así pues, ¿estás comprometido tú a convertirte a partir de hoy en un importador de creencias exitosas para ayudarte a manifestar así todo aquello que más quieres tener ahora en tu vida?

En ese caso y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 


jueves
may172012

Cómo Superar La Postergación

¿Estás padeciendo ahora en tu vida los efectos destructivos de la dilación y el aplazamiento? Quiero decir, ¿tienes actualmente actividades, obligaciones, decisiones o compromisos contigo mismo o con los demás que deberías llevar a cabo, pero los estás postergando? ¿Cuál es el alto precio que has estado pagando ya al actuar así?

Una de las mejores formas de superar la postergación, tanto de las decisiones que tengas que tomar como de las acciones que necesitas emprender para avanzar en tu vida, es simplemente apartar tu foco de atención de la enorme labor que tienes ante ti, y centrarte de forma inmediata en la primera acción que puedas tomar.

Confucio dijo: “Un viaje de mil leguas comienza con un solo paso”. 

Esta es una maravillosa estrategia para superar el aplazamiento de tareas, actividades y decisiones, y lograr desplegar así tus más poderosos recursos para que te impulsen hacia la consecución de tus deseos.  

Ahora bien, ¿cómo podrías tú aplicar hoy este valioso conocimiento para resolver tu situación actual y mejorar rápidamente la calidad de tu vida?

Años atrás, para todo aquel que quería atravesar el corazón del desierto del Sahara, el Tanezrouft, ubicado en lo que hoy es Argelia, tenía que adentrarse en un escenario bastante devastador. Ya que los franceses habían abandonado el desierto y los puestos para proveerse de combustible estaban ya en ruinas.

Con una extensión de ochocientos kilómetros en línea recta, allí no había alimentos, agua, ni una hoja de hierba, ni siquiera un mosquito. Era un terreno completamente llano como un gran aparcamiento de arena amarilla que se prolongaba en el horizonte en todas direcciones.

Más de 1.300 personas habían muerto intentando atravesar esa región del Sahara en años anteriores. Con bastante frecuencia las arenas borraban por completo las rutas que atraviesan el desierto y muchos viajeros se perdían en la noche.

Para contrarrestar la falta de señales en el terreno, los franceses habían decidido señalar las rutas con bidones negros de petróleo cada cinco kilómetros, la distancia exacta hasta el horizonte, donde la tierra se curva mientras avanzas por ese baldío plano.

Por esa razón, si era de día, los viajeros podían ver siempre dos bidones de petróleo, el que acababan de dejar justo atrás y el siguiente a cinco kilómetros de distancia. Con esto les bastaba.

Sólo tenían que moverse en dirección hacia el bidón siguiente. De este modo eran capaces de cruzar el mayor desierto del mundo atendiendo a la presencia de un bidón y luego del siguiente.

¿Te encuentras tú ahora mismo en medio de un gran desierto sin saber en qué dirección avanzar?

Detente ahora y piensa por un momento. ¿Cuáles son los bidones que podrías tú incorporar hoy a tu vida que te auxiliarían para salir paso a paso de ese desierto? Y, ¿a qué distancia deberían estar los bidones negros de petróleo para ayudarte a ver claramente hasta el horizonte, hasta donde la tierra se empieza a curvar, marcándote así el rumbo adecuado y ayudándote también a avanzar por ese desolado terreno asegurándote de que no te pierdes durante el viaje?

Recuerda que puedes superar la postergación en cualquier momento con tan sólo dar el primer paso, avanzando hacia la resolución de tu objetivo, y después dando el paso siguiente. Tu misión consiste en avanzar hasta donde puedas ver. Ya que una vez has llegado a ese lugar podrás avistar más lejos y continuar. 

Comprométete pues, a partir de ahora, en despedazar todas tus actividades, tus decisiones y actuaciones en trozos más pequeños, en trozos que puedas controlar y dirigir y que te hagan además sentirte que tú estás en control de los eventos, en lugar de sentir que son los eventos los que te controlan a ti.

Necesitas tener en mente que TÚ eres siempre mucho mayor que cualquier situación o circunstancia con la que te puedas encontrar. Así que, despliega en este mismo instante de tu vida tus más poderosos recursos y comienza ya a descubrir quien eres en realidad.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!

 


martes
may152012

El Poder Del Hábito

¿Has intentado cambiar alguna vez en tu vida una conducta dañina, limitante o perjudicial, pero desgraciadamente no has conseguido todavía instalarla de forma exitosa?

Maxwell Maltz, autor del libro, Psycho Cybernetics, afirma que se tarda un periodo de 21 días en crear un nuevo hábito. Aunque también es posible crear nuevos hábitos en menos y en más tiempo, parece que este es lapso natural en el que mejor funciona nuestro cerebro. Y lo que esto quiere decir es que necesitas persistir entrenando y educando a tu mente durante un mínimo de tres semanas, hasta que puedas disfrutar enteramente de los beneficios que te aportará tu nuevo comportamiento.

Los científicos, también alegan que dura 21 días cambiar un hábito.

Esto quedó plenamente demostrado en un experimento que llevo a cabo la NASA hace algunos años con un grupo de sus mejores astronautas. Se les dio unas gafas especiales con lentes que invertían automáticamente la imagen. Tuvieron que estar las veinticuatro horas del día con estas gafas puestas. Lo que más sorprendió a los científicos de este experimento tan revelador fue que finalmente, después de 21 días, los cerebros de los astronautas corrigieron, sorprendentemente, las imágenes invertidas ajustándose así a su nueva realidad.

Los lingüistas nos dicen también que se requieren 21 días de práctica regular antes de que ciertos hábitos en el lenguaje se vuelvan "inconscientes". Sabemos que necesitamos también la misma cantidad de tiempo de práctica para reprogramar el inconsciente con nuevos hábitos de pensamiento, nuevos hábitos emocionales y nuevos hábitos de conducta.

¿Qué hace entonces que nuestro cerebro necesite esta ventana de tiempo de 21 días hasta que finalmente integra el nuevo hábito de forma victoriosa?

Imagina ahora una selva virgen, imagina también que tienes que cruzarla y que dispones sólo de un machete para abrirte paso entre la exuberante y densa vegetación.

Durante el primer intento (tu primer pensamiento) tienes que realizar mucho esfuerzo a la hora de abrirte paso en la selva. Una vez llegado al otro lado, un helicóptero te reconduce al punto de partida para que vuelvas a repetir tu hazaña. ¿Con qué te encontrarás entonces?

Obviamente te será mucho más fácil volver a atravesar la selva, dado que encontrarás el camino más despejado. 

 Cada vez que vuelvas a repetir la operación hallarás menos resistencia y te será mucho más fácil llegar al otro lado. Si además otras personas deciden atravesar la selva contigo, en poco tiempo el camino abierto por ti se podría convertir en una calle, luego en una avenida y finalmente en una despejada autopista.

Lo mismo pasa con tu cerebro. Cada vez que repites un pensamiento, la resistencia se reduce y eso ayuda a que el nuevo hábito que deseas incorporar se realice finalmente de forma adecuada e inconsciente. Y aparentemente, para que todo este proceso se lleve a cabo de forma exitosa deben de pasar aproximadamente 21 días.

Como dijo el famoso poeta ingles, John Dryden: “Debemos primero construir nuestros hábitos y luego son los hábitos los que nos construyen a nosotros”.

Así que recuerda, concédete durante los siguientes 21 días la oportunidad de asimilar, por medio de la repetición, el nuevo patrón de conducta que quieres incorporar ahora en tu vida, y no te sorprendas demasiado si en menos de un mes estás ya disfrutando de todos los maravillosos beneficios que bañarán tu nueva existencia.

Y hasta que nos veamos de nuevo en nuestra próxima cita, simplemente recuerda que…

¡TÚ ERES, la llave del CAMBIO!